Todos queremos ser camaleones
Se dice que los camaleones son lagartos especializados, son reptiles escamosos, son una evolución de los dinosaurios que hace millones de años pisaron por donde nosotros paseamos ahora. Su capacidad de adaptación y evolución les ha permitido permanecer, sin extinguirse a lo largo de casi toda la historia de la humanidad.
Los camaleones no poseen oído externo pero detectan vibraciones y sonidos de baja frecuencia. Sus ojos pueden moverse e incluso girar casi 360º de forma independiente y, aunque se mueven de una forma aparentemente lenta, su lengua se lanza súbitamente hacia la presa, a la que convierten en alimento ipso facto. Y, además, cambian de color según influencias fisiológicas (la hora del día, la temperatura...) y psicológicas o sus necesidades de comunicación.
Los humanos, ante la imposibilidad de cambiar nuestra piel física, hemos desarrollado para nuestra propia lucha dentro de la supervivencia de las especies un envoltorio psicológico, sentimental y expresivo. Una segunda piel artística que nos ha permitido, también desde nuestros orígenes, mostrar y reflejar la adaptación a los cambios. Como camaleones, nos adaptamos a nuestras viviendas primitivas dentro de cuevas y lo comunicamos con los óleos rupestres que cuentan nuestra prehistoria, y fuimos paseando por la historia y la evolución, haciendo nuestras las tecnologías disponibles en cada época.
Tekhne era el término que los antiguos griegos utilizaban para designar dos palabras: 'arte' y 'técnica'. Así, podemos interpretar el arte aplicando la técnica, la tecnología y las sucesivas evoluciones de la misma como un proceso camaleónico de adaptación al medio por parte de las personas. La evolución de las sociedades podría pasar, entonces, por contemplar el desarrollo científico, los avances tecnológicos, la educación y la implicación del arte y las personas como un engranaje perfecto para la "evolución de las especies".
Como camaleones. Adaptándonos a los cambios de una manera visiblemente artística y súmamente práctica.
Música para camaleones
Cinco sesiones (denominadas tracks o pistas, como temas en un disco) componen las jornadas de Música para Camaleones que se celebrarán en CAMON Madrid en diversas fechas de junio y julio.
A través de estas pistas, recorreremos los caminos de la producción y creación cultural y artística: buscaremos las claves para entender la cultura en todas sus formas y un futuro que, prácticamente, no llegará mañana, sino que ya está instalado entre nosotros.
Deslízate como un camaleón, consulta todas las fechas y apúntate de forma individual a cada una de las sesiones del ciclo de Jornadas Música Para Camaleones.












