Nathalie Gidrón de Barbarela Studio
Hace cuatro años que Nathalie Gidrón aterrizó en Alicante después de dejar Madrid hace diez. Mientras trabaja en el Colegio de Arquitectos organizó la Oficina de Concursos de la cual actualmente es la Arquitecta Coordinadora. Esta entidad se encarga de informar de todos los concursos públicos que se convocan en la Comunidad Valenciana con el objetivo de “que cada vez se haga una mejor arquitectura y unos mejores espacios públicos en las ciudades”. La participación en el concurso suele ser anónima o por Currículum Vitae, por lo que gana el mejor proyecto escogido por un “jurado competente”.
Aunque Nathalie considera que desde esta entidad no se puede ejercer demasiada presión, sí que cree que se puede “dar ejemplo”. “Somos críticos cuando las cosas se hacen mal y lo comunicamos a la prensa. Pero somos pequeños y no podemos pelearnos mucho más sin desgastarnos demasiado”, indica esta arquitecta madrileña que desde hace un año se asoció con Juan Carlos Castro para ampliar Barbarela Studio.
Además de arquitectura, Nathalie estudió paisajismo y de ahí que el estudio se dedique a Arquitectura y Paisaje. “En Paisaje intervienen distintos agentes: ingenieros agrónomos, geógrafos, biólogos, diseñadores gráficos, etc. Queríamos que Barbarela fuera un espacio compartido y que se llenara de profesionales de distintas disciplinas, no sólo arquitectos. Pero hasta ahora nos resulta imposible encontrar a gente”, explica Nathalie. Pese a no encontrar con quien compartir el espacio, Barbarela es fiel a una estructura organizativa particular. A diferencia de otros estudios de arquitectura, éste se organiza de una forma transversal, sin jerarquías, ni autorías. De ahí que el nombre escogido sea abstracto, “para que todos los que participan en cada proyecto se sientan autores”.
Nathalie Gidrón de Barbarela Studio
Precisamente, gracias a esta estructura flexible que cuenta con “colaboradores satélite”, Barbarela ha resistido bien la embestida de la crisis. “Al ser pequeños y organizarnos en microgrupos de trabajo, hemos cogido mucha fuerza para poder competir frente a grandes estructuras de trabajo más rígidas y hemos resistido mejor el colapso económico”, indica. Además de presentarse a concursos públicos, Barbarela intenta llegar al espacio público a través de encargos, ya sean directos o como colaboradores.
Este es el caso de uno de sus últimos proyectos, que además ha gozado de una fuerte repercusión mediática: el jardín vertical del edificio de la antigua fábrica tabacalera de Alicante. “El único espacio público de Alicante como lugar donde se dan relaciones humanas es la playa y aunque es un lugar maravilloso, no existe ningún otro espacio público igual. Los pocos que hay están desestructurados. Hay algunas joyas, pero no están adaptadas a la modernidad, ni a los flujos de gente, ni a la accesibilidad. Por eso estamos muy contentos de intervenir en el espacio público de Alicante con un proyecto como este que no será sólo un elemento visual, sino que podrás transitar por él”, nos explica Nathalie.
Entre los planes de futuro de Barbarela está lograr una red de colaboradores locales. Actualmente, ya contamos con una red nacional e incluso internacional, aunque sea a pequeña escala, de colaboradores. Aquí parece que cuesta mogollón, aunque Alicante está cambiando mucho y a una gran velocidad e igual dentro de un par de años conseguimos esa red local”, admite Nathalie. Como coordinadora de la Oficina de Concursos, actualmente está gestionandoel concurso de la Casa del Mediterráneo (que depende del Ministerio de Exteriores): “será anónimo y se adjudicará al mejor proyecto. Estamos muy contentos de poder hacer algo por fin en Alicante”, celebra Nathalie.












