El indie se hace mayor
El Festival de Benicássim celebra su décimo cuarta edición consagrándose como el festival de música pop más importante de Europa gracias no sólo a su cartel e instalaciones, sino a su trayectoria y personalidad.
- 14 años creando escena
- La cultura pop
- El sueño de una noche de verano
- Nuestros momentos FIB
- Para más información sobre FIB
Jóvenes de toda Europa viajan al Festival de Benicássim. Foto: Archivo FIB / Kike Olmedo
14 años creando escena
Cuando se presentó la primera edición del FIB en 1995, España era un páramo desértico y antipático en cuanto a la escena del pop se refiere. La resaca de la escena ochentena de Madrid, el comienzo de una escena electrónica pujante en Barcelona y la dificultad de crear una escena local interesante hacen que el pop pase por un mal momento y sin embargo, a la vez, se crea el caldo de cultivo que motivó el éxito del FIB, la necesidad de miles de personas de todo el país demandando un espacio para el pop. Una sala, Maravillas, con los hermanos Morán, un sello discográfico, Elefant, con Luis Calvo y una revista, Spiral, con Joako Ezpeleta, se unieron para crear en el Velódromo de Benicássim el primer festival de nuestro país de varios días de duración, zona de acampada propia y grupos de la escena nacional e internacional del pop.
Entonces desfilaron por el único y exclusivo escenario grupos como The Pastels, Charlatans, Ride, Jesus & Mary Chain, Heavenly, Carter USM, The Wedding Present, Los Planetas, Supergrass, Echobelly, Silvania, Cranes o Le Mans, entre otros. Grupos importantes de la escena del pop británica y un resumen de nuevos grupos españoles que más tarde darían pie a un renacimiento de la escena indie nacional.
Desde 1995 hasta hoy, han pasado catorce años, un cambio de recinto fundamental, cuatro escenarios, la incorporación de grupos y dj electrónicos, grandes nombres del pop como Björk, Radiohead, Leonard Cohen, Devo, B52’s, Morrissey, The Cure, Oasis, Pixies, Madness, Depeche Mode y una asistencia media de 40.000 personas por día.
La cultura pop
Quizá uno de los grandes aciertos del FIB haya sido aprovechar al máximo la localización geográfica de Benicássim, la bondad de su clima y las posibilidades de ocio que supone para su público. Miles de jóvenes de toda Europa viajan al Festival de Benicássim, no sólo por el cartel de cada año, sino también para vivir toda una experiencia vital. Vacaciones, playa, sol, conocer gente de todo el mundo, buenos precios, paella y baño a las tres de la madrugada… una oferta difícil de igualar por otros festivales en localizaciones más complejas.
Además, teniendo en cuenta que la media de estancia del público es de una semana, el FIB ha sabido ofrecer no sólo música dentro del recinto sino toda una programación cultural alternativa que se complementa con un festival de cortometrajes, una pasarela de moda, una programación de teatro y de danza independiente, un sección de artes plásticas en la propia playa, proyecciones de video arte comisariados por el MUSAC de León, cursos de verano en colaboración con la Universidad Jaume I y una serie de actividades que hacen que la experiencia FIB la fabrique cada persona a la carta. Una semana viviendo en la era pop.
La danza, una de las actividades paralelas del FIB. Foto: Archivo FIB / Pau Bellido
FIB-Art'07, muestra de arte en la playa. Obra: Eva Miquel. Foto: Archivo FIB / Pau Bellido
El sueño de una noche de verano
El recinto del FIB ha ido creciendo a medida que crecía el propio público; del Velódromo de la ciudad se ha pasado a un área acondicionada especialmente para albergar a los fibers. Cuatro escenarios, pasarela de moda, el backstage más fresco del mundo, con su piscina y sus palmeras, la feria discográfica, la oferta de restauración y bebidas, todo ello, hacen del recinto de Benicássim y de su producción, uno de los más cómodos del mundo, una ciudad dedicada al pop en las laderas del desierto de San Juan, entre la montaña y el mar, en pleno centro del Mediterráneo. El sueño de una noche de verano.
Escenario principal de Benicássim. Foto: Archivo FIB / Kike Olmedo
Nuestros momentos FIB
- 1996 Orbital
- 1996 The Chemical Borthers
- 1997 Urusei Yatsura
- 2002 Radiohead
Para más información sobre FIB
2 Comentarios:
Luis David Garcia Gea dijo...
Por lo que dices parece que sabes ya de que va esto de la música. Yo es que siempre la he entendido como un negocio, y aunque ellos buscan un beneficio económico uno siempre puede coger (porque nadie le obliga a ir o a escuchar) lo que más le interese. Sino simplemente no escucharias música, porque que autor no está en la SGAE? Defienden lo suyo como es lógico, pero yo hago lo mismo conmigo y así por muy comerciales que sean siempre me quedo con algo (por poco que sea). Si tuviera que elegir la música que escucho según las personas que la hacen y las que le dirigen probablemente me daría a la lectura. Pero la música es una cosa, y las personas son otras y como a todos nos mueve el dinero pues cuando antes lo aceptes antes podrás sacar algo.
Publicado el 6 de Agosto de 2008
juan valdés castelló dijo...
Todo el crecimiento que ha tenido este festival -acudí desde la segunda hasta la cuarta edición-, ha supuesto una auténtica deriva hacia el negocio y la explotación musical, dejando de lado todo aquello que se refiera a la búsqueda de nuevos grupos, apuesta por la innovación rockera, y sí hallazgo de razones y argumentos pecuniarios cada vez más acuciantes. Es la auténtcia apisonadora hacedora de dinero, pero desde luego no es una referencia musical. Casi dos terceras partes de asistentes son extranjeros ávidos de narcotizarse lisérgicamente. Además, y lo auténticamente importante, la música ¿indie? es cierto, se ha hecho mayor, tan mayor que da pena, es decrépita y merece ya morir. Al igual que todos aquellos proyectos que buscan su fin último en la pasta y atrapan a adolescentes con cerebros blanditos y poco criterio musical. Que se muera el fib
Publicado el 1 de Julio de 2008












