Cartografiando Gaza
Juan Carlos Castro y Miguel Mesa, profesores del Area de Proyectos Arquitectonicos, liderada por el catedrático Jose Mª Torres Nadal, han podido comprobar en primera persona aquello de que nadie es profeta en su tierra, tras ver que su trabajo Cartografiando Gaza ha gozado de mucha más repercusión fuera, que en la propia ciudad en la que fue concebido este trabajo de los alumnos de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Alicante.
Como cada año, el curso pasado organizaron El Taller de Invierno “que es un taller de trabajo intenso durante tres días y que suele tener un carácter más experiencial que de producción” e invitaron a los artífices de Hackitectura, un equipo de arquitectos y programadores de Sevilla que investigan los territorios emergentes en que se encuentra la arquitectura: redes sociales y flujos electrónicos. “Ellos propusieron trabajar sobre Gaza y además en aquel momento coincidía con la última ofensiva israelí sobre el territorio. Nos pareció interesante aunque al principio no sabíamos qué partido se podía sacar de esta propuesta”, explican.
Juan Carlos Castros y Miguel Mesa son los autores de Cartografiando Gaza
Pronto se dieron cuenta de que aquel trabajo tenía potencial y decidieron incorporarlo a mitad del curso pasado para darle continuidad. Organizaron cinco grupos de trabajo sobre cinco áreas concretas y la idea era mostrar la evolución histórica del territorio palestino alrededor de un fenómeno: el colapso. El resultado ha sido que el proyecto ha viajado a distintos festivales, ganando algunos “La escuela es relativamente joven y casi todas las materias son muy disciplinares a excepción de Proyectos. Aún así, tenemos mucha libertad para programar talleres y nos encontramos muy cómodos”, indican los coordinadores del Taller de Invierno.
Aunque ninguno de los dos es de Alicante, ambos están vinculados actualmente a la ciudad a través de la Universidad y a los dos les sorprendió “la incapacidad para trabajar en red o para gestionar un escenario, oficial o alternativo, a pesar de que hay gente muy activa”, especialmente si la comparan con Elche donde creen que “hay cierta red a nivel social y una política cultural favorable a estos movimientos” o con Murcia, de donde procede Miguel. En este sentido, también les llamó mucho la atención que no exista ningún tipo de vínculo entre la Escuela de Arquitectura y la sociedad alicantina. De hecho, el trabajo Cartografiando Gaza ha gozado de más repercusión global que local.
Además de este proyecto concreto, Juan Carlos y Miguel han unido sus esfuerzos también desde hace un par de años para poner en marcha el Laboratorio de Arquitectura y Computación, un espacio de investigación a través del cual pretenden facilitar a la comunidad universitaria las herramientas tecnológicas como medios de producción que generan resultados y conocimiento. Todo un revulsivo para un país como España que “es de los pocos, junto con Holanda donde realmente se construye y la gente tiene sensibilidad por la arquitectura de calidad y donde es difícil vencer las resistencias típicas de la gente que se ha formado en una disciplina más antigua hacia la tecnología y la programación”.












