Comedias y proverbios
Ciclo dedicado a la serie de películas que Eric Rohmer realizó en la década de los ochenta.
En el Círuclo de Bellas Artes de Madrid se pueden ver estas seis películas que vertebran la serie "Comedias y proverbios" realizada por el director francés Eric Rohmer:






La mujer del aviador: Aunque François duda de la fidelidad de su novia Anne, las apariencias
le han jugado una mala pasada: el aviador que creía era amante de su
novia está en realidad con otra mujer. Con la ayuda de otra chica, el
joven François acabará encontrando una explicación a esta situación.
La buena boda: La búsqueda de la felicidad es el hilo argumental de La buena boda, segunda película del ciclo Comedias y Proverbios en la que Sabine, harta de ser la amante de un hombre casado, comienza a buscar marido. Edmond, un abogado que le presenta una amiga en una boda, es el candidato ideal, pero éste no está interesado en mantener una relación con ella.
Pauline en la playa: Los
líos amorosos de Marion y su joven prima Pauline durante unas
vacaciones de verano en la costa atlántica rigen el argumento de este
largometraje. Ganadora, entre otros, del Oso de Plata en el Festival de Cine de Berlín en 1983, Pauline en la playa fue una de las películas de Rohmer que mayor reconocimiento internacional obtuvo.
Las noches de la luna llena: Harta de la relación absorbente que mantiene con su novio, Louise -una joven diseñadora de interiores-, decide huir y alquilar un apartamento para ella sola. A partir de ese momento, emprenderá una serie de relaciones superficiales que le harán valorar su anterior situación.
El rayo verde: Delphine, una joven y solitaria parisina, se queda a última hora sin acompañante para sus vacaciones de verano. Aún así, decide irse a la playa, donde su destino va a cambiar de forma inesperada. Ganadora del León de Oro y del Premio Fipresci del Festival de Venecia en 1986, El rayo verde es una de las películas mejor valoradas de la filmografía de Eric Rohmer.
“En el universo de Rohmer, las mujeres son instrumentos para el mejoramiento de los hombres, en el sentido de que ellas los sacuden con fuerza, hacen que enfrenten sus prejuicios. En algunos films, los hombres tienen el mismo efecto en las mujeres. La atracción hace que nos expandamos, que salgamos de nuestras zonas de confort y entremos en terrenos desconocidos, gracias a alguien que nos sorprende y nos fuerza a reajustar radicalmente nuestras categorías y criterios. (…) Ningún otro director ha encontrado tanto placer voyeurístico en la exposición de estas relaciones y sus consecuencias”. Molly Haskell.











