El arte de la interacción digital
¿Qué tienen en común una mesa para un banquete de lujo donde quienes se dan el festín son unos buitres, una mesa donde la abuela le cuenta al nieto una anécdota que le contó su madre, y una mesa donde trabaja una persona recuperando datos del espacio profundo? Las tres ponen en relación vínculos ocultos, obviados o inexistentes: la primera pone en entredicho un concepto cultural como es el protocolo en una comida, la segunda nos habla de la contemporaneidad y la tercera nos vincula con datos del cosmos.
"Vincular relaciones asimétricas genera poética. Lo que interesa generar sentido", dijo el artista Patxi Araujo en el taller Poéticas de interacción, donde los asistentes se familiarizaron con la programación en VVVV. El programa, que para el uso no lucrativo es de software libre, sólo funciona con Windows. Presenta una interfaz totalmente vacía "ergo todo es posible", dijo el ponente.
"Una interacción no es una reacción. No es cuestión de dar respuesta a un estímulo, sino de algo más elaborado acorde al estímulo que se está recibiendo, gracias a la elaboración de algoritmos", concretó. "Encender una bombilla no es el reto, sino qué ilumina esa bombilla", dijo también Araujo refiriéndose a que en este tipo de arte digital los retos técnicos son necesarios, pero lo realmente imprescindible es el vínculo que se establece: "No hablamos de formas ni formatos, sino de datos e interacción".











