Entre bombones, cervezas y mejillones
El pasado 9 de diciembre a las 6:40 de la madrugada, el avión FR9053 de la compañía Ryanair partía desde el aeropuerto del Altet (Alicante) con destino a Charleroi (Bruselas). En él, un grupo 20 jóvenes se abrochaban los cinturones para tomar rumbo al que sin duda, ha sido uno de los viajes más divertidos y enriquecedores de sus vidas. El avión llegó al aeropuerto de Charleroi sobre las 9: 30 de la mañana. El piloto llevó a cabo un vuelo sin incidencias. Despegue perfecto y un toque cómico de trompetas en señal de victoria se filtró por megafonía del avión al aterrizar en suelo belga.
Como el aeropuerto se encuentra a unos 80 kilometros de Bruselas, la CAM nos habilitó un autobús con chófer, que nos trasladó con riguroso retraso hasta nuestro hotel, Frederiksborg.
El trato del personal del hotel fue excelente durante toda la estancia. Las habitaciones disponían de calefacción, baño, cómodas camas, televisión con mando a distancia e incluso en alguna de ellas había salón !!!
Una vez alimentados con un buen chocolate caliente y reunidos todos en la cafetería del hotel, partimos hacia la parada de SIMONIS del Metro, para dirigirnos hasta el centro de la ciudad, donde nos esperaban para comer a las 13:00 en el área de las instituciones europeas. En el metro, nuestro coordinador Jeff, se burlaba de nosotros haciendonos ir de aqui para allá, escaleras arriba escaleras abajo, debido a nuestro pésimo nivel de francés.
La protagonista de esta primera etapa del viaje, fue la nieve que cayó durante toda la mañana sin enblanquecer la ciudad, cosa que deseaba todo el grupo CAMON.
Ya en el edificio de las áreas europeas, nos dieron una pegatina identificativa y nos guiaron hacia un salón independiente, perfectamente decorado con una exposición de cuadros abstractos, una amplía cubertería de plata y un gran ventanal que permitía a la vista apreciar la armoniosa arquitectura de los edificios del exterior.
La comida fue de alta cocina, escasa pero muy bien presentada en unos platos que llevaban el logo de la bandera europea. De primero, ensaladilla de marisco sobre hojaldre crujiente, acompañado por una salsa de mejillones y tiras de ajetes fritos. De segundo, merluza con purés de zanahoria, patata y espinacas, acompañado de algas fritas. De postre, una bola helada de chocolate belga con una torre de hojaldres rellenos de deliciosa crema. Decir también que la comida estuvo perfectamente atendida por tres camareros atentísimos a cualquier petición, que servían con elegancia las copas de vino blanco y tinto que nosotros pedíamos.
La siguiente actividad fue la visita del Parlamento europeo. Allí se nos ofreció una charla informativa acerca del funcionamiento del Parlamento, una visita guiada a la cámara de representantes o hemiciclo, de los 27 países integrantes de la UE y finalmente, otra charla llevada a cabo por un diputado español del Partido Popular, que abarcó temas de actualidad como la crisis económica. Después de formular algunas preguntas, se nos entregó una mochila plagada de obsequios. Entre ellos, un paraguas uitilísimo ya que al salir de la institución, la lluvia caía con fuerza.
Visitamos el centro histórico de la ciudad, quedándonos perplejos ante el asombroso espectáculo de luces, sombras y sonido llevado a cabo en la Grand Platz de Bruselas. Palos elctrónicos de tres metros de altura iluminaban la plaza con luces de colores al compás de una música relajante y tenebrosa. Un cañon de efectos luminosos situado en lo alto del Ayuntamiento, alumbraba la preciosa catedral gótica plasmando en ella diferentes sombras de figuras como copos de nieve, lúgubres árboles desnudos de hojas o la silueta en movimiento de Santa Claus con su trineo tirado por renos. Dos cañones de luz apuntaban al cielo lluvioso de Brsuelas como señal de reclamo para los turistas.
A las 21:00, cenamos en el restaurante Chez Lyon, donde pudimos degustar el plato típico de la gastronomía belga, los mejillones con patatas fritas. Una cena llena de anécdotas, como los no-cumpleaños, la competición de engullir mejillones y las cervezas de frambuesa que sólo al final supimos pedir.
Gran parte del grupo regresamos al hotel a tomarnos la última y a descansar para el día siguiente.
Tras desayunar en la cafetería del restaurante, fuimos en metro hasta la parada del bus 23 que nos llevaría a la Agencia Ejecutiva para la Educación, el Audiovisual y la Cultura (EACEA) de la Comisión Europea. Allí nos describieron el programa "La juventud en acción", atendiendo a nuestras dudas acerca de los programas socioculturales a realizar. Para no perder tiempo, comimos en el restaurante del EACEA antes de coger el autobús hacia el BIJ (Oficina Internacional de la Juventud).
En el BIJ, Letizzia, una chica italiana, nos ofreció una charla en inglés acerca de las opciones que abarca esta institución. Al acabar, el grupo CAMON permanecimos en la sala donde se nos ofrecio la charla y hablamos acerca de los rembolsos, las impresiones del viaje, posibles proyectos futuros y dudas e ideas para mejorar la plataforma CAMON.
A las 17:00 llegó la hora del tiempo libre. El grupo se fragmentó y cada cual fue a visitar aquello que más suscitaba su interés. Como los comercios en Bélgica cierran a las 18:00, fuimos a comprar algunos souvenirs antes de nuestro regreso inminente a España. Los regalos más comunes fueron los famosos bombones belgas, caracterizados por su dulce y exquisito sabor.
Tras reunirnos todo el grupo en la Gran Platz a las 20:00, se determinó la hora en la que había que estar en pie al día siguiente, es decir, a las 6:00 de la madrugada en la puerta del hotel. A partir de ahí, cada cuál fue a cenar donde quiso y no supimos nada de los otros hasta la mañana siguiente.
En el caso de mi grupo, nos fuimos a cenar a un kbab, ya que la economía no era abundante, y después a un Irish Pub en el que estuvimos bebiendo cerveza (Leffe), charlando, riendo y bailando hasta altas horas de la noche.
A las 6:00 de la madrugada el autobús nos llevó hasta el aeropuerto de Charleroi. Tras recoger los pases de embarque y una vez cumplida la hora del vuelo de regreso, subimos adormecidos al avión con nuestro equipaje de mano, volvimos a abrocharnos los cinturones de seguridad y pusimos punto final a nuestro corto pero intenso viaje a Bruselas.
Un encomiable saludo a todo el grupo CAMON y gracias a la obra social CAMEUROPA por hacernos pasar unos días tan divertidos en Bélgica.
Ginés "El mejillón"
2 Comentarios:
Darym Dayan Zarate Aldana dijo...
Ginés ha hecho un relato tan minucioso sobre el viaje que nos hemos quedado sin palabras...¡aunque no sin fotos! Quien tenga fotos de todo el grupo estaría bueno que las colgaran please!
He puesto algunas en el post que acabo de publicar:
http://www.tucamon.es/contenido/anecdotas-e-informacion-entre-bombones-cervezas-y-mejillones
¡Gracias CAMEUROPA_CAMON por tan linda experiencia!
Publicado el 17 de Diciembre de 2008
Jeff dijo...
¡Hola Gines!
Gracias para el post y las fotos.
Para concretar lo que cuentas:
- El Eurodiputado que nos ha hecho la charla sobre la crisis es José Manuel García-Margallo y Marfil, vice-presidente de la comisión sobre asuntos económicos y financieros
- No hemos visitado el BIJ pero bien el Forum Europeo de la Juventud :) www.youthforum.org.
El resto me parece perfecto...
Espero que lo has pasado bien y que volveremos a contar con tu entusiasmo en CAMEUROPA.
Tambien esperamos tener màs comentarios y fotos de los demas participantes.
Un saludo!
Publicado el 15 de Diciembre de 2008











