El esqueleto de internet
Desde que se popularizó la tecnología wi-fi tendemos a creer que el futuro de la comunicación está en lo inalámbrico. Nada más lejos. La consultora TeleGeography ha publicado una infografía sobre la red mundial de cables submarinos de fibra óptica, sobre la que se apoya la red mundial de telecomunicaciones.
Se trata de una radiografía de la columna vertebral de internet, de sus conexiones troncales, que todas juntas suman cientos de miles de kilómetros de fibra óptica y que vertebran nuestro mundo a kilómetros de profundidad bajo el agua. Unos cables finos, de unos 7 centímetros, que a pesar de su aparente fragilidad mantienen unido al planeta gracias a su ancho de banda de hasta 640 gigabytes por segundo.
Así que si nos estás leyendo desde un continente que no sea el europeo, mirando lo que sea en Amazon, jugando con un adversario virtual o, por ejemplo, buscando hotel en Sudáfrica para ver cómo España gana el próximo Mundial de fútbol (a que molaría ;-), deberíamos recordar a aquellos visionarios que ya en 1869, tras veinte años intentándolo, unieron Estados Unidos y Europa vía morse.
Vía Perogrullo












