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Historia breve con una tiza y una pizarra.

“Hace tiempo pasó por mi cabeza una historia acerca de un niño y una pizarra. Un pequeño western de EGB. Algo con tan pocos elementos que nunca llegué a escribirlo”

Junto al guionista Sergio Barrejón, Nacho Vigalondo (Los Cronocrímenes, 2007) acabó dándole forma a este proyecto sin escribir porque, como bien apunta en unas reflexiones en su interesante blog y diario cinematográfico, “no puedes permitirte jamás no estar en guardia y dejar pasar de largo la sinopsis más importante de tu vida”. De la tiza al papel, del papel al visor de una cámara, y del visor a la red, os invito a observar cómo, a veces, no hacen falta muchos elementos para construir una historia, ni tan siquiera muchos minutos. En tan sólo siete, con una misma localización como escenario, y una pizarra, unos pupitres y una tiza como atrezzo, El encargado (2008) cobra vida e inaugura nuestra incursión en las “Historias breves” que se encuentran fluctuando por la red.
 

Martín, un niño de nueve años, queda encargado de su clase durante una ausencia del profesor. 
Debe apuntar en la pizarra a los alumnos que hablen. 
 


Parece un encargo fácil... hasta que el matón de la clase se pone a hablar.

También podéis echarle un vistazo a las fotos de rodaje en flickr... 
 
El cartel es interesante, nos remite a esa idea inicial de Vigalondo sobre el western



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Publicado por Celia el 11 de Diciembre de 2008

5 Comentarios:

Héctor dijo...

Muy bién! Vamos a poder ver otros cortometrages en este apartado? Me parece bién interesante poder descubrir obras de calidad como ésta que pasan fugazmente por la tv y seguramente no llegan a los cines.



Publicado el 23 de Diciembre de 2008

Esaú Moreno Camacho dijo...

Es un bonito corto, interesante, un aula de primaria westernizada,...



Publicado el 15 de Diciembre de 2008

Jose Carlos Posada Pozas dijo...

Yo estuve alguna vez apuntando en la pizarra también. Pero no tenía a ningún matón esperándome luego, por lo que era más divertido. Le ha faltado al corto un par de minutos con el chaval recibiendo palos al salir de clase. Aunque tampoco era plan hacerlo gore.



Publicado el 14 de Diciembre de 2008

Gloria Ramos dijo...

Qué curioso, lo que puede marcar la infancia y las aulas. Me ha gustado mucho lo del duelo con la tiza. Es verdad que a veces se pueden contar historias con cuatro cosas.



Publicado el 13 de Diciembre de 2008

Oscar Sáenz Corchuelo dijo...

Hola! La verdad es que es una propuesta interesante. Acabo de ver el corto y me ha parecido muy original y como bien dices, una historia que por sencilla no merece ser olvidada en un cajón. Vigalondo siempre tiene historias parecidas que parecen anécdotas pero que detrás esconden, como mínimo, un homenaje al cine.



Publicado el 12 de Diciembre de 2008

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