Get Adobe Flash player

Valoración:

 

0 votos

0 comentarios

Introduccion Arte, Tecnología y Creatividad: Primer Manifiesto Tecnocreativo

Primer Manifiesto Tecnocreativo.

La educación no sólo ha de ser empleada contra el analfabetismo de la masa social, también es necesario alfabetizar digitalmente. Comprender la sociedad actual, descodificar su masiva información, consumir sólo la tecnología necesaria al igual que otros productos conlleva el pensamiento crítico, la reflexión, la alfabetización visual y digital.

 

¿Qué actitud tenemos ante la tecnología? Y el niño, ¿cómo se comporta ante ella? Y el joven, ¿cómo la utiliza y para qué?

 

Numerosas investigaciones de artistas, científicos y docentes, defienden la unión Arte, Ciencia y Tecnología en las Universidades y otros entornos educativos, alegando que la creatividad se potencia y el aprendizaje es más fértil, por lo que se origina innovación. Actualmente existen modelos de aprendizaje que ensamblan Arte y Tecnología y funcionan con éxito. Así mismo, reconocidos artistas utilizan complejos procesos tecnológicos para dar forma a sus obras mediante el trabajo con otros profesionales, quienes asesoran y participan. Todos ellos han sido preparados en diversos campos aportando, sin duda, nuevos puntos de vista. Ésto genera espacios más dinámicos y creativos.

Aparatos tecnológicos que hoy en dia usamos, nacieron de un proyecto común entre artistas e ingenieros durante los años sesenta. La innovación estuvo presente durante esas inusuales agrupaciones.

 

El pensamiento tecnocreativo acerca la realidad social al individuo mediante el aprendizaje. Su principal ventaja es su carácter práctico que se basa en el proceso y en la conexión con la realidad.

De una idea puede nacer una obra artístico-tecnológica. Y aunque ha sido construida con tecnología, la creatividad se ha empleado para superar los obstáculos que se presentan durante la investigación. Funciona de igual manera en una obra de arte plástica. La creatividad no sólo está presente al imaginar la idea, también lo está durante el proceso de materialización. Y si ese proceso significa utilizar la tecnología, entonces hablamos de tecnocreatividad.

Un artista y un niño podrán ser tecnocreativos. Y cualquier persona.

 

Ser tecnocreativo supone saber manejar la tecnología creativamente y para ello el entorno educativo es primordial. Nos tienen que enseñar a ser tecnocreativos. Y podremos ser más creativos con la tecnología porque todos los días nos relacionamos con ella. Aunque su uso hoy es mayormente mecánico, por eso andamos sumisos ante estas herramientas.

Una vez aprendida, necesitaremos cultivarla mientras crecemos. La sociedad seguirá avanzando y tendremos que variar ciertas costumbres con algunos progresos. Al fin y al cabo, interactuamos con ella.

La creatividad y la tecnocreatividad se basan en el mismo método de aprendizaje, sólo los materiales son distintos. Hay que cosechar las dos. Son igual de importantes.

La creatividad contiene virtudes enormes, a veces tan implícitas y admitidas que se olvidan porque no son reinventadas. La tecnocreatividad puede ayudar a remediarlo. Conectar las herramientas tecnológicas con otros materiales nos proporciona un abundante campo donde interactuar motivando la práctica del pensamiento.

 

Utilizar creativamente la tecnología, conocerla, estudiarla, unirla con otros saberes, modificarla, reinventarla, olvidarla para más tarde volverla a tocar debe ser una costumbre a practicar durante el largo camino del aprendizaje, porque al estar tecnoalfabetizados podremos opinar, elegir y decidir. Y el poder que opera con la tecnología tendrá un lugar menos privilegiado en nuestra vida. Por lo tanto, seremos algo más libres.

Portada_copy_small

Publicado por paz tornero el 18 de Mayo de 2009

Publicado por