La cara nociva de la tecnología
¿Y si los supuestos adelantos tecnológicos tuviesen sus contraindicaciones para nuestra salud? ¿Y si transformaran nuestra vida de modos insospechados?
El síndrome del edificio enfermo (SEE) se ha convertido en un problema de salud ambiental que no podemos pasar por alto. Según la OMS, el 30% de las construcciones modernas presenta rasgos que pueden provocar dolencias en quienes pasan mucho tiempo en ellas. Suele tratarse de modernas estructuras de vidrio y metal cargadas de emisores de radiación, como ordenadores y teléfonos móviles, en circuitos cerrados. Los materiales aislantes, como el suelo o las paredes sintéticas, multiplican el efecto nocivo de esta exposición. Los ambientes cerrados, la falta de ventilación y de humedad hace que a nuestro cuerpo le resulte difícil descargarse de las energías electrostáticas.
Una de las enfermedades vinculadas al SEE es la lipoatrofia muscular, en la que las células grasas de muslos y antebrazos mueren al perder su componente líquido, lo que da lugar a hoyuelos en el músculo. También encontramos otro tipo de síntomas: dolores de cabeza, estrés, falta de ánimo, etc.
Claustrofobia / Claustrophobia, fotografía de * Cati Kaoe * con licencia Creative Commons.
Estamos rodeados de muchas fuentes naturales de radiación (rayos cósmicos, radiactividad, flujo magnético terrestre, luz solar...), pero a lo largo del último siglo el ser humano ha desarrollado innumerables fuentes artificiales. Ante esta realidad, una alternativa ancestral de estética china puede ayudarnos a armonizar el desorden energético: el Feng shui. Se trata de un sistema que pretende utilizar las leyes del cielo y la tierra para ayudar a mejorar la vida recibiendo chi positivo. La web euroresidentes nos propone algunos consejos para lograr un ambiente energéticamente favorable en el hogar, en el trabajo y en la vida diaria. La web Feng shui natural también nos plantea una serie de consejos para evitar la contaminación electromagnética:
-Evitar los aparatos eléctricos o el cableado eléctrico cercano al cabezal de la cama.
-Mantener la cabeza lejos de los tubos fluorescentes.
-No trabajar con el portátil sobre el cuerpo, y menos si está conectado a Internet.
-No abusar de materiales y superficies plásticas como moquetas, tejidos y ropa sintética, pues tienden a cargarse estáticamente.
-Tener una toma de tierra adecuada para reducir la contaminación de los campos eléctricos.
-Evitar zonas extremadamente cercanas a torres de alta tensión o transformadores.
-No abusar del uso del móvil. Contemplar la posibilidad de usar el manos libres.
-No dejar encendido todo el día el WIFI del Router.
-No usar teléfonos inalámbricos DECT.
-Evitar los lugares cercanos a antenas repetidoras de telefonía móvil, radars, etc.
Feng Shui Garden, fotografía de Feng Shi Consultant con licencia Creative Commons
Normalmente solemos tender a confiar en que las tecnologías son grandes adelantos y que nuestra vida sería mucho peor sin ellas, pero no siempre es así. Si quieres aprender más sobre cómo influyen estos aparatos en nuestro día a día no te pierdas la conferencia Cuidado con las cajas del cuidado! que impartirá el investigador Tomás Sánchez Criado acerca de las distintas aplicaciones y consiguientes ventajas y desventajas que pueden tener los dispositivos de teleasistencia sobre personas que necesitan cuidados y los propios cuidadores. La conferencia se impartirá en el espacio CAMON de Murcia el viernes 1 de abril de 18.00h a 19.30h.
Si estás interesado en asistir a esta actividad que, como casi todas las que organiza CAMON en Murcia es libre y gratuita, recuerda que tienes que apuntarte a la misma desde la propia agenda web de CAMON.











