La obra completa de Luis Buñuel en pantalla grande.
El ciclo que El Círculo de Bellas Artes de Madrid dedica al cineasta aragonés, Luis Buñuel, está planteado como un monográfico de su obra, que comprenda todos sus registros, el más surrealista, el más documental, el más irónico y el más ideológico.

Una muestra de sus cintas rodadas en España durante la República, de su filmografía de exilio mexicano y también de sus últimas obras francesas. En otras palabras, la mejor oportunidad (hasta el 15 de febrero) de ver completa la carrera de un cineasta fundamental y necesario.
Podéis consultar la lista de películas y sus sinopsis en la programación del ciclo.








Mi preferida, "Viridiana" (1961).


La joven novicia Viridiana sale del convento para visitar a su tío Don Jaime, un viejo hidalgo español que vive en una hacienda abandonada desde la muerte de su mujer. Viridiana, de gran parecido físico a su difunta tía, despierta los sentimientos de Don Jaime, quien intenta mantener relaciones con ella. Pero, al no conseguirlo, se suicida y provoca un sentimiento de culpa en su sobrina que le lleva a abandonar la orden para dedicarse a la caridad.


Tras filmar "Nazarín", que es considerada la película preámbulo de "Viridiana", Alatriste insistió al director de la necesidad de rodar en España. "A partir de ese momento empezó para mí el conflicto: ¿Debía ir a trabajar a España? Finalmente me dije: si la película es honesta, ¿por qué no hacerla?" .Y fue entonces cuando Buñuel regreso a un país del que no desconocía la situación política y que le traía viejos recuerdos en cada uno de sus rincones. Buñuel cuenta cómo paseaba llorando por las calles de su país a su vuelta en 1960.

La dogmática Viridiana y su ir y venir del padre (don Jaime) al hijo (Jorge), es el resultado, pues, de un ir y venir de Buñuel desde lo autobiográfico a lo contextual, desde lo real a lo fantástico, desde la tradición a la vanguardia y a la modernidad, desde el paso de una condición política a otra, ambas extremas entre sí (de la República a una dictadura), y por último, el viaje -ahora literalmente, y pasando por un exilio de EEUU a México- desde la más férrea dictadura, al franquismo más aperturista, en un intento de que la imagen fascista del país desapareciera frente a EEUU y las Naciones Unidas.

Aunque ya se vio lo falso del tal aperturismo del Régimen cuando Viridiana fue sometida a una doble censura, primero en el guión (con la modificación que tuvo que hacer Buñuel de la escena final) y después en su exhibición. Habrían de pasar 16 años para poder verla en las pantallas españolas.











