“El objetivo es trabajar con familias que tienen niñas gitanas y que están actualmente en procesos educativos, con la finalidad de sensiblizarles para que estas niñas continuen sus estudios, finalicen la secundaria y, si cabe, prosigan con estudios superiores, porque eso es lo que les va a dotar de herramientas para poder tener una vida con condiciones”, explica María Isabel Sola, coordinadora de Acción Social de FSG.
Algunas de las madres presentes en las jornadas reconocen que la situación debe cambiar, que las niñas gitanas no sólo sirven para limpiar, cuidar de la casa y de los niños, sino que tienen que estudiar para poder labrarse un futuro. “Yo a mi hija le voy a decir que tiene que estudiar”, nos cuenta Laura.
El miedo de los padres es el mayor temor y el principal motivo del abandono escolar entre la comunidad gitana. “Una de las causas es el miedo a lo desconocido, a no saber qué hay dentro de esas cuatro paredes, a no saber con quién van a estar sus niños”, explica Mercedes Santiago, orientadora educativa de la Fundación.
"Yo les pongo de ejemplo a ellos mismos y les digo: ¿tú quieres lo mismo que has vivido tú para tus hijas? Pues entonces, dale las herramientas necesarias para que tengan un futuro mejor", concluye Santiago.
Publicado por Irene Cano el 25 de Noviembre de 2010