¿Utopía sin víctimas o hipocresía sin víctimas?
El proyecto Tissue Culture & Art (TC&A) explora el uso de las tecnologías de tejidos como medio para la expresión artística. Manipulamos tejidos vivos para estimular una reflexión sobre nuestras relaciones con otros seres vivos y parcialmente vivos.
Los seres vivos o las entidades parcialmente vivas están siendo criadas/construídas por el TC&A utilizando técnicas de ingeniería de tejidos.
Esta tecnología fue desarrollada inicialmente para la fabricación de
piezas corporales de repuesto. En resumen, se hace una estructura 3D
con la forma del órgano en cuestión usando polímeros biodegradables
especiales sobre (y dentro de) los que se cultivan células apropiadas.
El conjunto de la construcción se mantiene en un “cuerpo
tecno-científico” (por ejemplo, un biorreactor) que procura emular las
condiciones del cuerpo del que las células provienen originalmente. El
cuerpo tecno-científico proporcionaalimentos, una temperatura
apropiada, intercambio de gas CO2 y condiciones de esterilidad al
semi-vivo.
TC&A ha estado cultivando diversas entidades semi-vivas con diversas formas, distintos tipos de células y de distintos cuerpos donantes sin ser de una especie solamente. Por ejemplo, se han cultivado células humanas junto con otras células de animales tales como ratones para crear diversos artefactos culturales semi-vivos.
Las discrepancias entre nuestra percepción cultural de qué es la
vida, lo que sabemos sobre la vida científicamente y lo que ahora
podemos hacer utilizando la tecnología son cada vez más evidentes, así
que también lo son las hipocresías que tenemos que emplear para crear
una
ilusión de continuidad moral (o ¿coexistir con nuestra existencia paradójica?).
Los seres humanos siempre han explotado otros sistemas vivos para su supervivencia y para obtener bienestar/diversión. La supervivencia y la diversión se correlacionan y se confunden generalmente, como los conceptos de “necesidad” y “deseo”.
Los seres humanos han empleado nuevas técnicas para continuar explotando la vida mientras se distanciaban de la entidad física real que se estaba explotando. Por lo tanto, cuanto más lejos esté uno de su víctima, más fácil será llegar a creer que no hay víctima alguna.
TC&A ha creado un nuevo tipo de objeto/ser -Semi-Vivo- como objeto evocador que permitirá otra exploración de nuestros tratamientos de las nociones de la vida. Los Semi-vivos y las Vidas Parciales son una nueva clase de objetos/seres construidos a partir de materiales vivos e inertes; células y/o tejidos de un organismo complejo desarrollados sobre/dentro de estructuras sintéticas y mantenidos con vida con ayuda artificial. Son, a la vez, similares y diferentes de otros artefactos humanos (fenotipo ampliado del homo-sapiens) como los objetos construidos y las plantas y animales domésticos criados selectivamente (tanto mascotas como ganado). Estas entidades consisten en sistemas biológicos vivos que se diseñan artificialmente y necesitan la intervención humana y/o tecnológica en su construcción, crecimiento y mantenimiento.


Recientemente hemos desarrollado Victimless Series (serie sin víctimas), como intento de ver si podemos utilizar la vida para propósitos antropocéntricos de manera que una las nociones de vida, muerte, ausencia de víctimas y explotación. Queremos explorar el “precio” que tenemos que pagar por una utopía tecnológicamente intervenida.
En primer lugar, contemplamos la posibilidad de comer carne sin víctimas produciendo filetes semi-vivos a partir de una biopsia tomada de un animal mientras éste se mantiene vivo y sano.
Esta pieza trata de una de las zonas más comunes de la interacción entre seres humanos y otros sistemas vivos y sondea la inquietud aparente de la gente cuando alguien “enreda” con su alimento. El proyecto ofrece una forma de consumo simbólico de carne “sin víctimas”.
Mientras las células de la biopsia proliferan, el “filete” in vitro continúa creciendo y expandiéndose, a la vez que la fuente (el animal del cual las células fueron tomadas) se va curando.
Potencialmente, esta obra presenta un futuro en el que la matanza y el sufrimiento de los animales destinados a ser consumidos como alimento se ha reducido. Sin embargo, convirtiendo en alimento una nueva clase de objecto/ser -el Semi-Vivo-, nos arriesgamos a convertirlo en una nueva clase para la explotación. Además, los nutrientes en los que está sumergido el filete contienen productos de origen animal.
La lejanía de la víctima hace que, en ocasiones, nos olvidemos de que casi cualquier forma de dieta implica víctimas. Da igual lo procesada, transgénica u orgánica que sea la comida.
La investigación de este proyecto comenzó como parte de nuestra estancia en el Laboratorio de Ingeniería de Tejidos y Fabricación de Órganos de la Facultad de Medicina de Harvard, en el año 2000. El primer filete que produjimos fue creado a partir de células prenatales de ovejas (músculo esquelético). Utilizamos células cosechadas como parte de una investigación sobre técnicas de ingeniería de tejidos en el útero. El filete se produjo a partir de un animal que todavía no había nacido.
Finalmente, pudimos presentar y realizar este proyecto en 2003 como parte de la exposición L’art Biotech en Francia. Titulamos la instalación Disembodied Cuisine (“cocina sin cuerpo”) jugando con la noción de diversas percepciones culturales sobre qué es comestible y qué es asqueroso. Produjimos filetes semi-vivos de rana con la intención de plantear las cuestiones del resentimiento francés hacia los alimentos transgénicos y el rechazo del consumo de ranas por parte de otras culturas.
Encontramos una fuente de células que no requería infligir lesiones a un animal. Acabamos usando una línea de celular inmortalizada (las líneas celulares son células modificadas o cancerosas que tienen la capacidad de crecer y dividirse perpetuamente y se pueden considerar en el contexto de nuestro trabajo como un recurso renovable). La línea celular que utilizamos fue desarrollada usando técnicas no mutágenicas y fue considerada apta para el consumo por nuestros asesores. Estas células fueron desarrolladas en un laboratorio japonés a finales de los años 80 a partir de las células del músculo esquelético de un renacuajo de sapo acuático, de la especi Xenopus laevis. Hicimos crecer estas células sobre una estrucutura de biopolímero para su consumo potencial como alimento.
Para la instalación en L’art Biotech construimos dos terrarios; uno contenía cuatro Xenopus laevis (el mismo tipo de sapo del que obtuvimos las células del “filete”) y cuatro ranas comestibles que rescatamos del distribuidor local de ranas comestibles. Al final de la demostración, después de la cena al estilo Nouvelle Cuisine, lanzamos las ranas a las charcas de los hermosos jardines botánicos de Nantes.
En nuestro último proyecto, Victimless Leather (cuero sin víctimas), hemos cultivado una chaqueta en miniatura y sin costuras a partir de líneas celulares inmortalizadas que formaron una capa de tejido vivo fino sobre una matriz de polímero biodegradable. El proyecto consiste en cultivar tejido vivo creando un material similar al cuero.

Nuestra intención no es proporcionar otro producto de consumo sino plantear preguntas acerca de la explotación de otros seres vivos. Nuestro papel como artistas es ofrecer ejemplos simbólicos pero tangibles de posibles futuros. Investigamos la influencia potencial de estas nuevas formas en nuestras percepciones culturales de la vida. Nuestro papel no es suministrar a la gente mercancías de uso diario. Queremos que nuestro trabajo sea considerado en este contexto cultural, no en un contexto comercial.
Esta pieza también presenta una visión ambigua y algo irónica del precio tecnológico que nuestra sociedad necesitará pagar para alcanzar “una utopía sin víctimas”, ya que la chaqueta sin costuras cultivada como parte de este proyecto solamente podría sobrevivir dentro de un cuerpo tecno-científico, un biorreactor.
La gente que se opone a nuestro proyecto no encuentra fácil articular el origen de su desaprobación y reacciona sobre todo por reflejos. TC&A fuerza a la gente a replantearse sus planteamientos sobre la vida presentando vida en una forma visceral y un tanto abyecta, como se manifiesta en los semi-vivos.
Los artistas pueden desempeñar un papel explorando estos asuntos y engendrar “filosofía en acción”. Usamos las mismas herramientas y técnicas que ofrece la biotecnología con el único propósito de generar un debate cultural. Hay una discrepancia cada vez mayor entre nuestras percepciones culturales de la vida,lo que sabemos sobre la vida científicamente y lo que podemos hacer con la vida tecnológicamente.
La instrumentalización de sistemas vivos a través de diversos aspectos de la biotecnología nos preocupa mucho, en particular en el contexto de las fuerzas postcapitalistas. Nuestro trabajo se ocupa de la tensión que existe entre la preocupación por los sistemas vivos por una parte y la instrumentalización de la vida por otra. Creemos que el arte está situado lo mejor posible a la hora de enfrentarse a tal paradoja en formas que plantean constructivamente asuntos filosóficos y epistemológicos.
Reconocimientos:
Tissue Culture & Art se aloja en SymbioticA, el Laboratorio de
Investigación Colaborativa de Arte y Ciencia, Facultad de Anatomía
y Biología Humana, Universidad de Australia Occidental.
Artista/Investigador y conservador. Cofundador y Director Artístico
de SymbioticA. Fundó el proyecto Tissue Culture & Art en 1996.
Utiliza tejidos vivos de organismos complejos como medio. Ha expuesto y publicado internacionalmente.
Artista/Investigadora y curadora. Artista residente y profesora adjunta en SymbioticA. Cofundadora del proyecto Tissue Culture & Art. Candidata a Doctora en Filosofía con una investigación sobre las implicaciones éticas y epistemológicas de las prácticas artísticas de biología húmeda.
- - - - - - - - - -Texo publicado originariamente en la revista a minima











