¿Y quién no emprende en lo cultural?
El mundo de la cultura es uno de los tantos que se pueden insertar en el concepto de la emprendeduría. Una pequeña editora barcelonesa, una agencia de comisariado artístico y un espacio para proyectos creativos expusieron el pasado viernes sus maneras de hacer y actuar.Si bien es cierto que existe un pequeño mundo de la cultura que permite a sus emprendedores poder vivir de ella, yo sigo preguntándome si, en este concepto de emprendeduría del que constantemente hablamos, no cabe también aquel que emprende sin ánimo de lucro y sin capital inicial.
Me vienen a la cabeza algunas netlabels, muchos blogs, la web de música donde solía escribir y, sin ir más lejos, los jóvenes que quedan en locales de ensayo todas las semanas para echarse unos acordes. ¿Acaso ellos no son emprendedores culturales?.
Dejo en el aire la pregunta, aunque yo lo tengo clarísimo :)











